Domingo 30 de noviembre de 2025

Más leche, menos tambos: el negocio se concentra y el campo pierde

Aunque la producción crece, el cierre acelerado de establecimientos revela un sector cada vez más desigual y dominado por pocos actores.

Miércoles 26 de noviembre de 2025

...
Compartir

El complejo lácteo argentino atraviesa una paradoja inquietante: se produce más leche, pero en menos manos. En 2025, la producción pegó un salto cercano al 11%, sin embargo, el mapa productivo se achica mes a mes. Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, alrededor de 50 tambos por mes bajan la persiana, dejando un campo más concentrado y vulnerable.

Entre enero y octubre, la producción creció un 10,7% respecto al mismo período del año pasado. Pero detrás de ese aumento se esconde un dato alarmante: 1.120 establecimientos desaparecieron desde la asunción de Milei, una reducción que prende todas las alarmas del sector. El país pasó de 10.063 tambos a fines de 2023 a 8.941 en octubre de este año: un 12,5% menos. De esos cierres, más de 450 ocurrieron solo en el último año.

La tendencia no nació con el actual Gobierno y tampoco es exclusiva de Argentina. En 19 de los 25 países que producen el 80% de la leche mundial —según la FAO— la cantidad de establecimientos también cayó. Sin embargo, la Argentina enfrenta un ciclo especialmente severo: según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), hoy existen un 30% menos de tambos que hace diez años. Y los 8.941 actuales están muy lejos de los 15.000 que había tras la crisis de 2001.

La situación en Buenos Aires: menos tambos, más litros por establecimiento

El 91% de los tambos del país y el 95,7% de las vacas en producción se concentran en Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos. La provincia de Buenos Aires representa el 20% del total: actualmente tiene 1.805 establecimientos, 61 menos que a finales de 2024.

Más del 40% de los tambos argentinos manejan entre 100 y 250 vacas, mientras que el 17% pertenece al segmento chico, con menos de 50 cabezas. Ese universo pequeño es el que más se achica: es el primero en perder márgenes, acceso a financiamiento y capacidad de resistir crisis.

La cuenca Mar y Sierras —que abarca Tandil, Azul, Balcarce y Necochea— se ubica como la más productiva del país, con un promedio de 7.497 litros diarios por tambo. Muy por encima del promedio nacional de 3.690 litros. También otras regiones bonaerenses muestran números superiores: la cuenca Oeste (Trenque Lauquen, Pehuajó, Bolívar) alcanza los 5.294 litros diarios; Abasto Sur (Lobos, Cañuelas y alrededores) 4.510 litros; y Abasto Norte (Suipacha y Chivilcoy), 4.426 litros.

Empresas quebradas y comunidades golpeadas

La crisis también sacude a la industria láctea y a sus trabajadores. En Suipacha, la Justicia comercial decretó recientemente la quiebra de Conosur SA, señalada como pantalla del grupo Maralac, que desde 2012 operaba la histórica planta La Suipachense. Detrás de ese fallido quedaron 140 familias sin sustento.

Días antes, la Justicia dispuso la liquidación de Alimentos Refrigerados SA (ARSA), responsable de los productos SanCor como yogures y postres. La decisión judicial cerró definitivamente la empresa: su planta principal en Lincoln empleaba a 180 personas que quedaron sin salida.

El sector lácteo no está en crisis por falta de producción: lo está por concentración, endeudamiento, márgenes imposibles y un mercado que empuja a los pequeños a desaparecer. La Argentina produce más leche que antes, pero lo hace con cada vez menos tambos. Y cada puerta que se baja, no solo se pierde producción: se pierde historia, empleo y arraigo en miles de pueblos.